En competencias oficiales, los equipos de hockey sobre hielo están formados normalmente por 23 jugadores, de los cuales seis están jugando al mismo tiempo: un portero, dos defensas y tres delanteros. Constantemente tienen lugar cambios de jugadores, incluso en el transcurso de una jugada. Un juego consiste de tres períodos de 20 minutos, separados entre sí por dos intermedios de 15 minutos. Se juega con un disco o "puck", el cual es tirado pegándole con un bastón o "stick", para meterlo en la portería del equipo contrario.
Los jugadores cuentan con un equipo de protección, que incluye casco con visera, protector de garganta, protector bucal, hombreras, guantes, coderas, pants con protectores y espinilleras, y el equipo de protección del portero es mucho más reforzado que el de los jugadores, para protegerlo del puck, que viaja a velocidades mayores a 100 km/h.
Una línea central divide la pista a la mitad, y dos líneas azules la dividen en tres partes iguales. La zona entre las dos líneas azules es neutral, y el área comprendida entre la línea azul y la línea de gol, es la zona defensiva.
Algunas infracciones de líneas que resultan en la interrupción de una jugada son: pase de línea de centro (center line pass), congelamiento del puck (icing the puck), y fuera de lugar (offside). Los jugadores pueden incurrir en otro tipo de castigos como resultado de: bastonazo (slashing), zancadillar (tripping), etc., a sus oponentes. |
Un reglamento estricto asegura un juego limpio. Cualquier falta es seguida de un face-off (saque).
Infracciones. Los jugadores son sacados del hielo por dos, cinco o diez minutos, e incluso pueden ser expulsados por lo que resta del juego, dependiendo de la gravedad de la infracción. |